Sobre nosotros

Pensado para quien lleva pinza todo el día

Porque una pinza de pelo no tiene por qué doler

Pinzitas nace de una idea muy sencilla: la pinza que llevas puesta ocho horas no debería clavarse, ni partirse a las dos semanas. Buscábamos justo eso y no lo encontrábamos, así que nos pusimos a buscarlo en serio.

Un problema que conocíamos de primera mano

Viaje largo en coche. Apoyas la cabeza en el reposacabezas y la pinza se te clava en el cráneo. Te la quitas, se te viene el pelo encima, te la vuelves a poner. En casa, te tumbas en el sofá y pasa lo mismo. Y cuando por fin encuentras una que aguanta el pelo, se parte por la bisagra y vuelta a empezar.

No es un drama. Es una molestia pequeña que se repite todos los días, y por eso acaba importando.

En qué creemos

  • Cómoda antes que bonita. Esta pinza está hecha para que te olvides de que la llevas. Es limpia y discreta, pero no es una joya: es una herramienta que funciona.
  • Que dure. El material se dobla en vez de partirse. Esa es toda la diferencia, y es la razón por la que existe el producto.
  • Contarlo como es. No inventamos premios, ni apariciones en televisión, ni patentes. Lo que leas aquí lo podemos demostrar.
  • Menos pinzas, no más. Si una te dura un año, no necesitas comprar cinco.

Cómo trabajamos

Somos un proyecto pequeño con base en Huelva. No fabricamos: seleccionamos. Probamos lo que vendemos, leemos todas las reseñas del producto —también las malas— y publicamos lo que dicen sin filtrarlas. Puedes leerlas enteras en Opiniones, incluido lo que no nos deja bien.

Nuestros pedidos salen del almacén de nuestro proveedor y tardan entre 7 y 14 días laborables en llegar. Es más de lo que tarda Amazon y lo decimos en la ficha, en el carrito y aquí. Preferimos que lo sepas antes de comprar a que te enteres después.

¿Dudas?

Escríbenos a hola@pinzitas.com o mira las preguntas frecuentes. Contestamos nosotros, no un bot.